
Y es así cuándo te das cuenta que ya no entendés más nada; desesperadamente buscas una explicación y nada condice con nada. El fin no justifica los medios y tampoco quiero que mis medios justifiquen mi fin. Una mezcla de sensaciones; desorientada, perdida, con miedo y una extraña sensación de desasosiego. ¿Hasta dónde pensás llegar así? ¿Cuántos quedaron con vos? ¿Te sirve seguir así? ¿De dónde te sostenes?
Dicen que en el camino uno siempre se va a encotrar piedras, pero nunca falta ese momento de tu vida dónde sentís que no hay piedras, sino que está el sendero en picada, y del vértigo caes. Y en esa caída te encontrás vos, cada mañana con la cara pintada de tristeza y la mínima esperanza que algo nuevo y bueno te va a pasar, cada tarde dónde sólo te das cuenta que lo único que siempre vas a tener es tu familia y tampoco te sentís cómoda, cada noche dónde te refugias en la soledad de tu pieza pensando una y mil veces "¿Qué te pasó?".
Caer en la realidad y ver que las lágrimas se caían solas, y cuándo pretendes hacer algo, el día ya pasó y volvés a caer en la desesperación de querer hacer algo por vos cuándo ya es demasiado tarde.
Refugiarme en personas que jamás van a enteder que la cabeza cambia y la mía ya lo hizo, y saber que amigos/as no lo entienden duele; más duele saber que tu propia familia no te comprende, y ahí es cuándo te ves en la absoluta soledad. Sólo espero que sea una etapa más en la vida, y de ser así mis más profundos deseos es que pase pronto.